Masescena - Entrevistas

AÑO IV  Número 192

20 ABRIL 2021

Pocos conocen la gran carrera de María Isabel Díaz, una actriz cubana conocida por el gran público por dar vida a Sole en la exitosa serie de televisión Vis a Vis. Títulos como Cosas que dejé en La Habana, de Manuel Gutiérrez Aragón, Che, el argentino de Steven Soderbergh, La llamada de Javier Ambrosi y Javier Calvo, Piedras de Ramón Salazar, o Pudor de Tristán Ulloa, son sólo algunas de las más de 20 películas en las que ha trabajado María. El Continental, Aida, El comisario, Periodistas, Compañeros, Hospital Central o Carvalho, son algunos de los títulos televisivos donde hemos podido saborear su savoir fair como actriz. En la actualidad esta actriz denominada para muchos la primera chica cubana de Almodóvar por su papel en Volver, tiene en su haber un premio Ondas por la serie Vis a Vis y una nominación como mejor actriz secundaria a los premios de la Unión de Actores de España. Hablar de María Isabel Díaz, es hablar de una actriz que va consangrando su carrera actoral paso a paso, discretamente, con arrojo y decisión. María disfruta de las mieles de un recién inaugurado 2019 con su despedida en la serie Vis a Vis, serie que le ha subido al podium bien merecido de la fama. Con una gira nacional de teatro con La vuelta de Nora, con Andrés Lima como maestro de ceremonias, obra que llegó a Madrid el pasado 25 de abril hasta el 23 de junio en el Teatro Bellas Artes, www.lavueltadenora.com, María retoma los escenarios 10 años después de su última puesta en escena.Y por si fuera poco, este año podremos disfrutar de nuevo de su interpretación en la gran pantalla con El extraordinario viaje de Celeste García, en la que dará vida a su protagonista y con su papel en el cortometraje Maras, colaborando así con la Comisión Española de ayuda al refugiado CEAR. En esta entrevista podrás conocer más en profundidad, sus proyectos y de dónde viene esta cubana hija adoptiva de Madrid que entrega su corazón en cada proyecto.

Ana Zamora es Titulada Superior en Dirección de Escena y Dramaturgia por la RESAD (1996-2000), ha ampliado su formación con directores como Jacques Nichet, Massimo Castri y Stephan Schuske.

En el año 2001, funda Nao d´amores, colectivo de profesionales procedentes del teatro clásico, los títeres y la música antigua, que desarrolla una labor de investigación y formación para la puesta en escena del Teatro Prebarroco

Con estos antecedentes es normal que se sintiera desubicada cuando recibió la llamada de la Fundación SGAE para dirigir los Premios Max de este año 2019, que se celebran en el Teatro Calderón de Valladolid. Con ella hemos hablado días antes de que comience el espectáculo de las Artes Escénicas.

  

¿Cómo recibes la noticia de la dirección de la Gala de los Premios Max de este año?

Habría que remitirse a principios del mes de diciembre. Me llaman de la Fundación SGAE, que son los organizadores de los Premios, para darme esta noticia. Pensé que era un error, que alguien se había equivocado. Porque, evidentemente, si hay alguien que tiene una trayectoria lejana al ámbito de las galas televisivas, soy yo. Estoy en las Antípodas de lo que supone un trabajo de este tipo. Ya me explicaron y entendí que no, que realmente era una apuesta. Si hay algo que define lo que son las Galas de los Max, en su ya larga historia, es que hace una fuerte apuesta por trabajar desde una perspectiva muy teatral. Es decir, encargar cada gala a diferentes creadores teatrales que tienen un sello propio. De esta manera se intenta huir de este formato de gala de cine, que es al que estamos acostumbrados, y es al que te arrastran al final. Es ese formato tan típico, y nuestro referente, pues la cultura americana la tenemos metida ahí…

Con un apellido que ya han ostentado grandes artistas en este país, José Montiel, maestro de las tablas y profesor de interpretación, acaba de volver al ruedo con una obra que lleva en la mochila nada más y nada menos que 12 años: El (no tan) fantástico mundo de Caralampio.

Miguel Rellán está interpretando en la actualidad la obra de teatro Novecento en “Off Latina” de Madrid. Desde hace varias semanas el consagrado actor se da cita todos los miércoles con el público que desea compartir con él un monólogo de algo menos de hora y media de duración. Una situación que Rellán maneja con gran soltura y que hace sentir al espectador que el tiempo ha pasado demasiado deprisa. Es allí, en la propia sala del “Off Latina” donde conversamos sobre la vida y, por encima de todo, sobre teatro.

Gran conversador, Miguel Rellán asegura que le gustaría ir de cena, al teatro y al cine con cualquier persona con la que poder intercambiar impresiones sobre lo visto, para poder discutir a la salida. Mediante la conversación le gusta arreglar el mundo y le encanta contar cosas suyas, pero también que le cuenten. Al cine ha ido muchas veces solo, de ahí que prefiera ir acompañado para después poder intercambiar impresiones.

Cuando le preguntamos por un recuerdo que le asalte a la cabeza de su niñez, no puede evitar ser muy sincero. “Hace una semana que se murió mi madre. Y todavía estoy cansado. Ha sido una cosa larga, dolorosa y triste, y la voy a echar mucho de menos. Me voy a acordar mucho de ella. Hoy mismo he pensado “tengo que llamar a mamá”. Estos días me estoy acordando mucho de ella. De manera que si me pide usted que me acuerde de algo me voy a acordar de mi madre paseando por Marruecos de la mano, aquel niño tímido y miedoso. Ya no está la mano de mamá, ya me quedo solo”.

Cuando planteamos a Miguel Rellán la primera pregunta y le indicamos que queremos hacer un pequeño semblante de su vida lo primero que nos dice es: “¡Bueno!, pues entonces vamos a necesitar toda la tarde, porque ya soy muy mayor”.

Aloña Alonso es, en la actualidad, Primera Bailarina del Ballet Nacional de España. Se siente querida, reconocida y respetada por el público y por el mundo de la danza en general. Uno de los recuerdos que primero se le viene a la cabeza de su niñez, y que recuerda con más cariño, es viéndose bailar jotas junto a todas sus primas en la romería de la Virgen de la Paz en La Seca, donde, comenta, va cada vez que puede.

No es el mejor momento para quedar con Ana y tomar algo. Charlar sobre danza y la Compañía Nacional puede no ser fácil cuando se tiene la cabeza en otro sitio. Aunque parezca que a los artistas esto no les ocurre, un suceso trágico acaba de golpear a su familia. No obstante, encontramos a nuestra protagonista, como se suele decir, muy entera. Serena. Toma café. Aunque el momento no es el más propicio. Trata de no abusar, pero le apasiona. Solo. Sin azúcar. Aunque si hubiera miel, le echaría un poquito.

Son pocos los bailarines que actualmente están de moda y son reconocidos por el público más allá de las primeras figuras del flamenco, figuras mediáticas que poco tienen que ver con aglutinar todos los estilos de la Danza Española en su más amplio sentido de la palabra.

Es suficiente con sentarte en un patio de butacas de cualquier teatro del territorio nacional para darse cuenta de que Sergio Bernal es un bailarín reconocido. Y si alguien del público no consigue ponerle cara, o antes no lo había visto bailar, siempre tiene palabras entusiastas hacia el artista.

El sábado 1 de diciembre a las 20,00 horas Fernando López estrena en el Centro Cultural Paco Rabal de Madrid la pieza “Pensaor. Un filósofo en el tablao”. Es una pieza que surge a partir de la tesis doctoral de Fernando, en proceso de culminación, en el departamento de danza de la Universidad París VIII. Surge como un contraste entre dos miradas del flamenco. En primer lugar una mirada, digamos, poética, metafórica, e incluso, supersticiosa, y que a veces tenemos en mente sobre el flamenco; y una segunda mirada que le responde, que es mucho más científica, filosófica, con una voluntad de mayor objetividad.

Como periodista ha tenido siempre oportunidad de entrevistar a artistas de danza. Marta hacía la sección de cultura, y lo mismo entrevistaba a bailaores o bailaoras, que a personas que venían a hacer los espectáculos de danza a su ciudad. Desde esta sección siempre ha tenido la posibilidad de conocer a artistas de danza, además de otros de diferentes disciplinas.